El ambiente para lograr aplicar correctamente en cada uno de los ejercicios los seis principios del método Pilates y obtener todos los beneficios que este brinda, tanto al cuerpo como a la mente, es absolutamente necesario que sea radicalmente distinto al que se respira en los gimnasios convencionales. Es decir, hay que huir de los recintos llenos de mostradores con productos alimenticios o de merchandising, así como de las aulas con música rápida a un volumen estridente. Naturalmente, tampoco tienen sentido las habitaciones dotadas de infinidad de monitores de televisión que transmiten informativos y videoclips. La atmósfera reinante debe permitir la concentración y la relajación, con una música muy suave, a bajo volumen y nunca para marcar el ritmo.






