Principios de Pilates

Imprimir PDF

Joseph Pilates ideó infinidad de ejercicios, más de 500, con el objeto de fortalecer el centro de energía. Cada uno de esos ejercicios está concebido para implementar estos principios, por lo que, sobretodo al principio, es esencial que sean supervisados por un profesor para incorporarlos de forma correcta, trabajando los conceptos fundamentales hasta que se conviertan en hábito. El fin: aportarnos equilibrio mental y físico.

Estabilización (Centralización):
Joseph Pilates desarrolló su sistema en torno a la idea del "Centro de energía" o "Power House", centro neurálgico de todos nuestros movimientos (se extiende desde la base de las costillas hasta por debajo de la pelvis). Este soporta el tronco y su fortalecimiento ayuda a mejorar la postura corporal, a realizar unos movimientos equilibrados y facilita el control motor de piernas y brazos, Todo ello ayuda a tener una columna vertebral fuerte y sana, lo que implica menos fatiga a la hora de realizar nuestros movimientos diarios y sobretodo, ayuda a prevenir el dolor de espalda y otras lesiones.

Control:
El Método Pilates se articula en torno al control muscular, es decir, sin movimientos bruscos, causales o irregulares, con el objetivo de evitar lesiones. Asimismo, el control mental es básico ya que el método considera la mente como indivisible del cuerpo y es esencial para lograr un movimiento preciso, sin permitir que los hábitos erróneos controlen los mismos.

Concentración:
Es fundamental para poder conectar el cuerpo y la mente. Durante la realización de los ejercicios es clave concentrase en el área del cuerpo que se está trabajando y poner atención en sentir la actividad que se está desarrollando. Todas las partes del cuerpo están interconectadas y se influencian entre sí, por lo que concentrarse es esencial para aprender a controlar cuerpo y mente.



Fluidez de movimiento:
Durante la práctica del método es clave realizar los ejercicios con fluidez, sin rigidez ni brusquedades, ni demasiado rápido ni muy lento. En Pilates no existen movimientos aislados o estáticos, cada uno de los ejercicios está ligado a otro, nunca cesa el movimiento. Se sigue el fluir natural del cuerpo.

Respiración:
La correcta respiración es clave en Pilates y forma parte integral de cada ejercicio, siempre coordinada con el movimiento. Una de las finalidades principales del Método es lograr limpiar el torrente sanguíneo a través de la oxigenación y aumentar la eficacia de la asimilación del oxigeno y de la capacidad respiratoria. Para ello es absolutamente necesario llevar un ritmo de inspiraciones y expiraciones adecuado durante la ejecución de los ejercicios, consiguiendo así expulsar el aire viciado del organismo y reabastecerlo de aire fresco, logrando así revitalizar todo el sistema.
Además, una buena respiración ayuda a controlar los movimientos y facilita la estabilización y la movilización de la columna vertebral y las extremidades.

Precisión:
La precisión en la ejecución de los movimientos es clave, todos los ejercicios tienen una estructura clara, una forma precisa y una dinámica adecuada. La calidad de los movimientos es más importante que la calidad. La precisión, además de incrementar el control y combatir hábitos y patrones de movimientos no deseados, ayuda a disminuir el riesgo de lesiones.